Me comunican Isak Borg, autor del blog El amor después de mediodía; y Rafa Morata, autor de Parcelas de cine y todo un experto en Fassbinder, que he sido premiado con un Stylish Blogger Award, un premio simbólico que pretende reconocer la calidad de los blogs así como dar a conocer a los demás blogueros, creando una red de blogs interconectados.
Debo, además, nominar yo a siete blogs y concederle el codiciado premio a uno (o varios) de ellos, para posteriormente pasar a contar siete anécdotas que me hayan ocurrido y que de alguna u otra forma estén relacionadas con el cine.
Antes de nada, sí me gustaría agradecer de corazón a Isak Borg y a Rafa Morata su decisión de premiar a Huele a palomitas, un pequeño habitáculo virtual que con el tiempo se va convirtiendo en una suerte de templo del gafapastismo audiovisual, y al que siempre estarán invitados para dejar sus comentarios e impresiones.
Sin más, paso a mencionar los siete blogs:
- El amor después de mediodía, por la pasión por el cine que transmite en cada una de sus líneas.
- Crítico de bolsillo, por su sinceridad y su afán por conocer.
- Misión de audaces, por ser uno de los que me inspiró para lanzarme yo también a escribir un blog.
- I’m Mr. Kaplan, por su originalidad y su diseño.
- Parcelas de cine, por su personalidad y su universo propio.
- Cinema Paradiso, por sus programas y su formato.
- El cine según TFV, por la cantidad de datos que alberga en sus páginas.
Y ahora, las siete anécdotas:
- Era una reposición de Bambi, a principios de los noventa, y creo que fue la primera película que mi hermano veía en el cine. El caso es que cuando la película iba a empezar y las luces se apagaron, mi hermano de dos años y pico, con su lógica aplastante, gritó: “¡No apaguéis las luces, que no vemos!”.
- Celebraba mi cumpleaños, y para ello fuimos al cine a ver El guerrero número trece. Uno de mis amigos se estaba meando, hasta el punto de no poder aguantar más, y para cuando consiguió salir del patio de butacas sorteando a duras penas las rodillas de los espectadores ya era demasiado tarde: se lo hizo encima. Lo peor es que en los pantalones llevaba un chicle que más tarde dio desinteresadamentre a otro chaval. No me quiero ni imaginar a qué sabía.
- Yo puedo decir que he visto a la Duquesa de Alba en el cine. Fue en los Yelmo de la plaza de Jacinto Benavente, en Madrid. La película era Última llamada.
- La entrevista que hice como trabajo para la facultad a Javier Ocaña, crítico de cine de El País, así como el curso impartido por él a cuyas clases acudí muy gustosamente.
- Ir andando por la Gran Manzana con mi madre y mis hermanos y cruzarnos con Peter Coyote. Juro que no estoy de coña, era él.
- No se me ocurre una sexta anécdota.
- La última anécdota no la puedo contar aquí, pero para que el personal se haga una idea, tiene que ver con novia y sala de cine vacía. La película era Paisito.
Gracias a todo aquél que ha invertido parte de su tiempo en leer algo de lo que hay publicado aquí. Gracias por enseñarme y por hacer que el cine me guste cada día más.











