En 1980 Stanley Kubrick dirigió El Resplandor, basado en la obra del escritor norteamericano Stephen King. El matrimonio formado por Jack (Jack Nicholson) y Wendy Torrance (Shelley Duvall), junto con su hijo Danny (Danny Lloyd), va a pasar el invierno al hotel Overlook, donde Jack se encargará del mantenimiento. El hotel está completamente aislado, lo cual viene bien a Jack, porque aprovechará para escribir y avanzar en su novela. Pero lo cierto es que ese aislamiento también traerá sus cosas malas, pues le hará enloquecer y atacar a su esposa e hijo con un hacha.Sinceramente, creo que si esta película se hiciese actualmente no nos parecería tan buena como al público le pareció en su día. Creo que no estaría diciendo ninguna barbaridad si afirmase que Nicholson está bastante sobreactuado. Aunque bueno, él ya tiene cara de loco de por sí, así que quizá no esté sobreactuando tanto.
Por lo demás, es genial el uso que Kubrick hace del sonido, destacando la música de contrapunto inicial, donde se nos muestra un idílico paisaje acompañado por una música tenebrosa que no augura nada bueno. También es inmejorable la fotografía, sobre todo en lo que se refiere a las escenas de sangre saliendo por las paredes, la escena del baño de color rosa y aquellas en que Nicholson acude al bar a tomarse algo. Estos rasgos no son extraños en el director neoyorquino, pues es conocido que se involucraba en todas y cada una de las partes de producción de sus filmes. ¡Si es que hasta los intertítulos acojonan! No obstante, hay que decir que, si es cierto eso de que se involucraba en la producción al 100%, en El Resplandor no le debió hacer el más mínimo caso al doblaje en español, porque no creo que Kubrick hubiese permitido que Verónica Forqué doblase a Shelley Duvall haciendo el destrozo que hizo. Posiblemente, El Resplandor sea una de las películas con el peor doblaje de la historia. Imprescindible la versión original.
Independientemente de los fallos de sobreactuación de Nicholson que han hecho que no me haya terminado de creer su personaje, y la mierda de doblaje que va a tener el temerario espectador que la vea doblada, El Resplandor es una película acojonante, que asusta, y además bien. Es de esas obras que uno tiene que ver, aunque sea por su valor histórico.