Basada en una novela de James Dickey, Defensa, dirigida por John Boorman y escrita por el propio Dickey, cuenta la historia de cuatro amigos que acuden un fin de semana a descender por un río en canoa, en donde encontrarán problemas con unos lugareños de la zona que les harán la vida imposible.Defensa es una historia de supervivencia en un medio dejado de la mano de Dios, libre, pero también salvaje e incivilizado, donde sólo los fuertes salen hacia adelante y los débiles perecen. Temáticas tan humanas y universales como el sentimiento de culpa, la venganza y el sentido del deber se dan cita en este maravilloso filme, el cual nos regala sobrecogedoras escenas visuales no exentas en muchos casos de violencia, y que lograrán dejarnos clavados en el sofá.
Con una buena construcción y encarnación de los personajes por parte de guionista y actores, Defensa encierra cierta crítica antisistema contra la civilización y su repercusión en el medio ambiente, pero a la vez parece querer decir que las instituciones, por muy puñeteras que sean a veces, son necesarias al fin y al cabo, y la necesidad de liderazgo es algo que va unido al ser humano. En este sentido resulta de lo más interesante la evolución que experimenta cada uno de los personajes, especialmente al que da vida Jon Voight, que en un determinado momento deberá tomar las riendas del asunto y resolver la situación lo antes posible.
Con un agradable uso de la música de Eric Weissberg para introducir personajes, Defensa es una entretenida película que, aunque se disfruta bastante y se hace realmente corta, deja con la miel en los labios y con cierto anhelo de una explicación para determinadas secuencias.
Como curiosidad, señalar la pequeña intervención del autor de la novela James Dickey en el papel de sheriff.