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lunes, 11 de julio de 2011

UN TIPO SERIO, Ethan y Joel Coen (2009) [6,3/10]

Uno de los elementos que con más gusto se saborean a la hora de echarle un vistazo a Un tipo serio, de Joel y Ethan Coen, es su suave y ligeramente gris fotografía, la cual contribuye a crear una atmósfera tan amarga como insólita en la que se desenvuelve Larry Gopnik.
Interpretado magistralmente por Michael Stuhlbarg, un reconocido actor de Broadway, Larry lleva una aparentemente feliz vida, tranquilo, con su mujer y sus hijos. Sin embargo un buen día, como quien no quiere la cosa, todo se le empieza a torcer y se verá obligado a afrontar diversas situaciones que le harán la existencia verdaderamente agobiante.
Con un tono oscilante entre la comedia y el drama, la película parece hablar de la opresión a la que día a día es sometido el ciudadano de a pie por parte de los elementos que conforman su vida: religión, matrimonio, comunidad, familia, etc. Uno quiere pensar que, para ser feliz en una vida que le cansa, lo que quizá necesite sea mirar las cosas con otros ojos, con otra perspectiva, que le ayuden a tirar para adelante y seguir encontrando su sitio y su identidad.
Siendo sensiblemente densa en su trama aunque sin llegar al aburrimiento, Un tipo serio está más cerca del drama que de la comedia, y no precisamente porque conmueva, sino porque apenas hace gracia.

domingo, 27 de marzo de 2011

EL GRAN LEBOWSKI, Ethan y Joel Coen (1998) [6,9/10]

El gran Lebowski, dirigida y escrita por los hermanos Coen, es una entretenida película que muchos reivindican como de culto y que relata la vida de El Nota (Jeff Bridges), un tipo cualquiera de una ciudad cualquiera al que un día cualquiera se le complican las cosas por accidente y vive una pequeña aventura que recordar con sus amigotes mientras juegan a los bolos. Quizá sea porque no estoy muy puesto en el cine de los Coen, pero he de decir que la película me ha decepcionado ligeramente, y no he conseguido entrar de pleno en ella. El guión es bueno, está bien estructurado y ofrece giros interesantes, pero lamentablemente El gran Lebowski se queda en una locura momentánea que tiene más de chorrada que de cine a tomarse en serio. Jeff Bridges interpreta a un vago y harapiento deshecho social que en un momento dado recibe la visita de unos matones reclamándole un dinero que su supuesta esposa les debe. Ocurre que dichos matones le han confundido con Jeffrey Lebowski, “El gran Lebowski”, un multimillonario poseedor de una gran fortuna con quien el Nota tratará de ponerse en contacto para aclarar todo el asunto. Dicha acción, en principio inocente, acabará por crecer como si de una bola de nieve se tratase hasta meter a El Nota y sus amigos Walter y Donny (John Goodman y Steve Buscemi) en una (en teoría) apasionante aventura de enredos y malentendidos donde los personajes más originales y peculiares desfilarán ante nuestros ojos, completando el reparto Julianne Moore y el siempre excelente John Turturro, entre otros. El Gran Lebowski constituye un original retrato de la sociedad norteamericana, tratando de forma elegantemente sutil temas que van desde la Guerra de Vietnam y su síndrome hasta la relación entre el poder económico y la corrupción, cargando con el peso de la historia un Jeff Bridges en el papel de un personaje que, hasta donde yo sé, estaba hecho a su medida y que resulta ser todo un icono de la sociedad occidental contemporánea. Lo mejor de la película es John Goodman, cuyo personaje ayuda a amenizar la película a aquellos que, como yo, no ven en El gran Lebowski aquello que todo el mundo ve.