
El homenaje que el alemán Wim Wenders realiza al cine estadounidense en una de las obras cumbre del Nuevo Cine Alemán como es El amigo americano no puede ser más notable y elegante.
Basada en la novela Ripley’s Game de Patricia Highsmith, la película de Wenders resulta ser una historia de gángsters a la alemana que deja ver de forma clarísima la teta cinematográfica de la que ha mamado el director, hecho que no hace sino confirmarse con sólo ver que los directores Nicholas Ray y Samuel Fuller cuentan con un papel en la película.
Wenders cuenta una bonita historia donde la amistad, el interés personal, el cariño y la tensión danzan en dulce armonía para regalarnos secuencias que se nos quedarán grabadas en la retina y ante las que no podremos sino mordernos las uñas.
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