
El actor, como ya digo, está genial, me lo creo con creces, y Urbizu lo dirige en este thriller magistralmente, dando vida a ese antihéroe tan clásico del cine negro, alcohólico y con una frontera entre el bien y el mal lamentablemente difusa.
La película parece querer decir que a cada cerdo le llega su San Martín y que las malas acciones tienen su castigo, a pesar de que éste no venga impuesto por aquellos más adecuados para impartir justicia, y acaben por lo tanto también ajusticiados.
La fotografía de Unax Mendía se complementa con la música de Mario de Benito para generar una atmósfera idónea que da lugar a una película hecha como Dios manda.
No alcanzo a entender las grandes críticas y contínuas recomendaciones que recibe "No habrá paz para los malvados".
ResponderEliminarEs una buena historia sí, pero muy mal contada, sin explicar las motivaciones del único protagonista, Santos Trinidad y con unos secundarios no sólo insulsos, sino prácticamente inexistentes. Un guión más trabajado y una mayor profundidad en los personajes hubiese hecho de este film algo realmente extraordinario.